Juanma Velasco

Un espacio sin cortinas de humo


Deja un comentario

EFEMÉRIDES DEMASIADO INTERESADAS

Publicado en Levante de Castelló  el 26 de julio de 2017

 

Prescritos los ecos de la macrofiesta de homenajes en torno a Miguel Ángel Blanco y para que no decaiga la campaña de sensibilización defensora de ese nacionalismo español que siga combatiendo a los felones catalanes que no parecen arredrarse con la escalada de cerco hacia su pretensión de contar afectos y desafectos a España, la estrategia de comunicación del PP ha entresacado de la chistera de su particular concepción de la democracia otra efeméride, la del cuarto de siglo de los Juegos Olímpicos de Barcelona, será por conmemoraciones.

La consigna amplificadora de aquel espíritu de concordia se ha hecho llegar a las redacciones de periódicos, televisiones y emisoras de radio para darle realce a la fecha. Un rugir de testimonios y algunos homenajes, si se quiere un poco idiotas, a la fecha, han rearmado no sólo el sentimiento de pertenencia a España sino el concepto de entente cordial catalano-española de aquellos tiempos felices donde Pujol señoreaba, con sus hijos aptos, por puros todavía, para aparecer en el Hola,  sin sombras de publicano en Cataluña y Felipe González todavía no parecía el cacique que acabaría siendo con los años. Sigue leyendo

Anuncios


Deja un comentario

LO PRÓXIMO: “IRSE”

Publicado en Levante de Castelló el 19 de julio de 2017

 

Cambiar es uno de esos infinitivos que amilanan. Cambiar de pareja, de ciudad, de casa, de operador telefónico, de bar, de eléctrica, de voto, de colonia, de médico, de ordenador, de mascota, incluso de opinión, incluso más traumático, de móvil, puede entrañar una sucesión de traumas que pueden llegar a cronificarse. Solemos presentar una reluctancia al cambio que nos ancla en lo que nos gusta tachar de consolidado y solemos igualmente arremeter contra quien nos saca de ese territorio confortable de lo conocido, de lo familiar. Cambiar como verbo sudoroso que nos exhuma la fragilidad de nuestra condición humana.

La última “herejía” de la Academia de la Lengua ha sido la aceptación de “iros” como construcción que pluraliza el imperativo del verbo ir. Hasta ahora las formas correctas eran la dupla que conformaban “idos” e “ios” que, en puridad, apenas utilizaba nadie (las novelas están repletas de diálogos en los que “idos” hubiera sonado más a errata que a acierto léxico y a sabiendas de su incorrección, se utilizaba el “iros”), pero ahora la Academia ha cedido ante el trueno de lo popular y ha admitido ese “iros” mayoritario en el habla y la escritura incluso entre la élite cultista de la cultura y casi me reitero. Sigue leyendo


Deja un comentario

Y ASÍ SE FABRICA UN TELEDIARIO

Publicado en Levante de Castelló el 12 de julio de 2017

 

Redacción de informativos de RTVE. Julio. Acaban de llegar dos becarias nuevas, ambas de Madrid, recomendadas. Una de ellas con encaste de la estirpe de María Dolores de Cospedal.  Julián Garcés no es el verdadero nombre del redactor jefe adjunto de la primera edición del telediario, pero servirá para referirnos a él. Tiene casi sesenta años, muchas nevadas históricas en su cuenta de resultados y unas ganas de dejarlo que no comparte con nadie, ni siquiera con su exmujer.

Luce una prisa tentacular y un elevado índice de procrastinación en sangre. Quienes le conocen de largo afirman que ha envejecido cinco años en el último y aumentado cinco kilos de exclusiva grasa abdominal.  Le fastidia tener que introducir a las becarias en el fango de la realidad, pero sólo le teme a la enfermedad, a que sea lenta y perra. Sigue leyendo


Deja un comentario

ESPAÑOLES Y TURISTAS TODOS

Publicado en Levante de Castelló el 5 de julio de 2017

 

Ha irrumpido julio en la cronología y llegan los turistas, en masa, como esa epidemia de prosperidad ficticia de cada verano. Y muchos llegan disyuntivos, sin reparar en identificarse como tales por vestimenta, comportamiento y horarios, pero pretendiendo husmear en las esencias de los lugares en los que desembarcan, persiguiendo comer, cenar o tomar una cerveza en los espacios de ocio de nativos y presumir de auténticos, para alejarse de ese estereotipo que ellos mismos encarnan y que cada día tiene peor reputación entre los oriundos.

Los residentes en esos lugares propensos a las crecientes invasiones de movilidad globalizada, apenas si hacen ya distingos entre los guiris y los turistas compatriotas. En definitiva,  los forasteros temporales con ánimo de disfrute constituyen bultos andantes a los que se sonríe si hay que venderles algo y a los que se ignora, se sortea y se desprecia  cuando el rédito, al menos el directo, es ninguno.  Cuando demasiadas ciudades o pueblos acogedores de turistas los presentan ya como problema (Venecia, Barcelona, Florencia, Dubrovnik, Santorini…) y no como solución, quizá haya que replantearse un nuevo orden en lo que concierne a la regulación del consumo de espacios y a esa masificación que los pervierte. Sigue leyendo


Deja un comentario

AIREANDO

Historias con orgullo en Zenda

 

La viudedad suele ser un estado civil que refuerza los nudos sentimentales entre madres e hijos, especialmente si estos son únicos. Recién cumplidos los 50 y sin marido desde hacía dos, la madre no solía internarse en la habitación del hijo siquiera para limpiarla. Pero la excepción es una especie que suele aparecerse sin avisar. El tasador le había advertido que pasaría hoy mismo, a mediodía, y el sentido del orden de Mara no permitía que el cuarto de Lucho presentara una apariencia de devastación.

Sabedora de que su iniciativa sería acogida por su hijo con algún múltiplo de la indignación, se introdujo en aquel santuario semidesconocido para ella con el ánimo de hacer un amasijo con sus pertenencias esparcidas y depositarlas en el armario para evitar su vista. Y para fregar el suelo.

Debajo de unos pantalones de cuero que no le resultaban familiares ocupando el tren inferior de Lucho, una bandera arcoíris, oliendo a recién hecha, doblada con mimo, le asestó uno de esos machetazos inesperados en sus convicciones. Pese a su encimismo maternal, Mara no había advertido en los 16 años de Lucho un solo indicio de la presunta homosexualidad que reivindicaba, tácito, aquel binomio de cuero y cromatismo. Inminente el Orgullo madrileño, no resultaba difícil adjudicar al festival el exhibicionismo de ambas piezas.

Finalmente el tasador se disculpó por incumplir su promesa de visita. Mañana, aseguró. Lucho llegó al mediodía, como solía; con ese revuelo adolescente que todavía le instaba a desanudar, a diario, dos besos en las mejillas de su madre. Pero al instante de ingresar en su habitación el revuelo se le volvió estampida, los besos tumores en sus labios.

–Mi habitación es mi recinto sagrado y no tienes permiso para allanarla –recopiló con los decibelios desarbolados.

De poco valieron las justificaciones de Mara, las dificultades económicas que requerían de la recalificación hipotecaria de la vivienda, la inocencia de sus propósitos limpiadores.

Ahora, ambos sabían que a Lucho lo motivaban las banderas de colores.

Un instante antes de que el chico se volviera a sumergir en su habitación con fines aislacionistas, tuvo tiempo de escuchar el alegato contrito de su madre.

–Tu orientación sexual no debiera modificar nuestra convivencia. Yo sólo te tengo a ti. Bueno… a ti y a… Lucía. No, no la conoces, tiene mi misma edad y también es viuda. Ambas estábamos insatisfechas con nosotras mismas y decidimos recalificarnos sexualmente…

Lucho compuso uno de esos rictus que bastarían por sí mismos para soportar una tesis de sociología. Prefirió el mutismo al balbuceo pese a que una superpoblación de interrogantes le debilitó sus fortificaciones interiores.

–Desde hace cuatro años. Sí, todavía vivía tu padre cuando nos convertimos en dúo furtivo –epilogó su madre.

Lucho suavizó sus aristas sobrevenidas y su arsenal de ira dejó paso a un abrazo, los ojos medio velados…


Deja un comentario

REIMPLANTAR LOS RUISEÑORES

Publicado en Levante de Castelló el 28 de junio de 2017

 

Hace ya muchos milenios, quizá desde cuando el hombre dejó de ser cazador-recolector y se convirtió en agricultor-ganadero asentado, los ya entonces jefes de la tribu se ocuparon de erradicarnos al ruiseñor que supuestamente albergábamos y nos implantaron un grajo a algunos, un buitre a otros y a los mejor situados en la pirámide, un pterodáctilo.

Revisar a los clásicos ejemplarizantes del cine suele servir para recargarse de inocencia,  para comprobar que la bondad humana no está enemistada con la integridad, binomio que se ha ocupado de volatilizar una clase política que declara con rectitud pero que actúa con oblicuidad, en permanente interés conservacionista propio. Sigue leyendo


Deja un comentario

MUERE UN TORERO Y…

Publicado en Levante de Castelló el 21 de junio de 2017

 

Muere un torero y aparece la eterna disyuntiva opinativa en esta España que a cada órbita incrementa su rebeldía popular contra la barbarie ancestral de los toros. No puede haber indulgencia alguna para la tergiversada fiesta nacional cuando se la juzga desde la objetividad de lo que representa, un ritual atávico que tiene como protagonista la tortura de un animal noble salvo durante esos últimos veinte minutos de su vida en los que sólo se defiende de quienes lo quebrantan por puro deleite, por el capricho lúdico de una especie dominante que en este rincón de Europa, que atiende todavía demasiado por Iberia, sigue asesinando con impunidad legal y jaleada a animales a quienes esos mismos carniceros, ataviados de rito y lentejuelas, nombran irónicamente como brutos.

Muere un torero y los recalcitrantes de ambos bandos proyectan sus iras respectivas hacia los del bando opuesto. A menudo con exceso de saña en los mensajes, sin la sordina de la contención, siquiera de la hipocresía, sin el tapujo del miedo a la sanción gubernamental de un Estado arcaico y todavía devoto machadianamente de Frascuelo, que vela para seguir preservando el buen nombre de la tauromaquia como símbolo de la oligarquía de casino y de tendido de sombra. El de Sol a lo que dispongan, que para eso estuvo siempre, para ser relleno, carnaza, coro, bullanga, complemento. Sigue leyendo